domingo, 16 de noviembre de 2014

Acciones para la memoria. Todos somos desaparecidos

Propuesta Artística
Acciones para la memoria
Otras formas visuales

Performance
Acción N0. 01

Todos somos desaparecidos, da inicio a un proceso de reflexión-acción sobre nuestra memoria histórica. Es una deconstrucción estética de objetualidades y performatividades narrativas sobre la desaparición forzada en Colombia. Un ejercicio de memoria histórica que no encuentra correspondencia en el archivo y conteo generado desde el estado.
           
El presente ejercicio performatico, nace por el encuentro del autor con un documento institucional denominado: FORMATO NACIONAL PARA BÚSQUEDA DE PERSONAS DESAPARECIDAS, en el cual se consignan los parámetros, descripción y señales físicas de la persona que se "desea" encontrar,  dicho documento posee un carga simbólica poderosa que sumada al peso emocional del denunciante se puede transformar en un doloroso choque entre realidad y memoria.

Todos somos desaparecidos en reconocimiento de la importancia de forjar espacios de reflexión a través del arte, busca aportar a la generación de conciencias, usando el cuerpo como herramienta estética y el arte acción o performance como lenguaje visual apostándole a crear, resinificar gestos y memoria sobre procesos históricos nacionales.




Ficha Técnica

Título:Todos somos desaparecidos
Autor: Milton Afanador Alvarado
Participación: Susana Ortiz
Técnica: Performance.
Duración: 30 minutos
Lugar: Acción para espacio público o sala
Sonido: Elkin More               
Indumentaria: Uniforme, camisa blanca, carnet de identificación    
Requerimientos: 2 sillas,  2 micrófonos, reproductor de  sonido.           

Objetivo
Generar imágenes, gestos estéticos e improntas visuales, que aludan la memoria histórica de nuestro territorio en relación al conflicto armado y los rastros emocionales dejados en los dolientes de los desaparecidos.

Justificación
“Me voy p'a la orilla del río a buscar a mi hijo porque de pronto
me lo mataron y me lo tiraron por ahí.”



Existen miles de inexactos recuentos de la desaparición forzada que en nuestro país viene ocurriendo desde mediados de los 70’s, y de la que se ha iniciado su sistemática contabilización desde el año 2000. Desde la cual se han generado mecanismos que entran a jugar parte de la ruleta azarosa de la desaparición, el hallazgo de los muertos y penalización de los asesinos.

Memoria como la que se despliega en los relatos de Colombianos que han vivido la desaparición y que recuperan instituciones e intencionalidades como la del Centro de Memoria Histórica. Que no logra hallar resonancia en nuestra vida cotidiana, ni deja huella en nuestro Mnemea, y en lo que consecuentemente, podemos proyectar sobre nuestra realidad para tener opción de hacer parte de su reconstrucción, darle forma concreta, performarla.